Ofrecemos tres acabados principales, siempre con preparación de superficie y sellado adecuados:
- Lacado: acabado uniforme en blanco o color RAL. Alta resistencia y fácil limpieza.
- Barnizado: realza la veta natural (roble, haya, castaño). Opciones mate, satinado o brillo.
- Tintes y aceites: tonos personalizados con poro abierto para un tacto cálido.
También coordinamos tapetas y rodapiés para un conjunto coherente.
Instalamos herrajes fiables que alargan la vida de tus puertas:
- Bisagras reforzadas o invisibles, según diseño.
- Manillas en inox, negro o latón, con líneas actuales.
- Cerraduras estándar, magnéticas o con condena para baños.
- Juntas perimetrales para mejor estanqueidad y confort acústico.
Trabajamos marcas reconocidas y repuestos disponibles.
Nos encargamos de todo el proceso para que cada puerta abra y cierre suave desde el primer día:
- Medición in situ con verificación de aplomado y escuadras.
- Fabricación a medida del premarco y la hoja.
- Montaje limpio con espumas y selladores adecuados, sin sorpresas.
- Ajuste acústico mediante burletes y cepillado fino al suelo.
- Remates de tapetas y repaso final con el cliente.
Plazos habituales: 2–4 semanas según acabado.
¿Qué diferencia hay entre puerta maciza y hueca?
La maciza ofrece mejor aislamiento y durabilidad; la hueca es más ligera y económica. Recomendamos maciza para dormitorios y baños por confort acústico.
¿Puedo elegir cualquier color de lacado?
Sí, trabajamos cartas RAL y NCS. Podemos hacer una muestra previa para validar el tono.
¿Cuánto tarda el proceso completo?
Entre 2 y 4 semanas según acabado y volumen. Confirmamos el plazo al cerrar el pedido.
¿Retiráis las puertas antiguas?
Sí, retiramos y gestionamos residuos si lo necesitas, dejando la obra limpia.
¿Ofrecen garantía?
Sí, garantía por escrito sobre fabricación e instalación.
Cuéntanos cuántas puertas necesitas, medidas aproximadas y el acabado que te gusta. Te asesoramos y enviamos presupuesto sin compromiso.